El “Totalitarismo” en la Difusión de la Información

¿A dónde se fue el USPS?

Ensayo

Naida García Crespo realiza una reflexión, acerca de la ya anunciada quiebra del U.S. Postal Service y la privatización de la distribución de la información, ofreciendo paralelos con la novela The Crying of Lot 49 de Thomas Pynchon.

Martes, 10 de Agosto de 2010
Un comentario

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The Crying of Lot 49, novela publicada en 1966 por Thomas Pynchon.

“The reality is in this head. Mine. I’m the projector at the planetarium, all the closed little universe visible in the circle of that stage is coming out of my mouth, eyes, and sometimes other orifices also.”

– Thomas Pynchon, The Crying of Lot 49

Con el anuncio de la esperada quiebra del correo (USPS) el próximo año, diversas preguntas sobre la distribución de la información invadieron mi mente (y The Crying of Lot 49 de Thomas Pynchon tuvo mucha influencia en esta reflexión paranoica). Hasta la década de los 90 el correo era nuestra fuente principal de propagación y distribución de información. Quien tuviera el control del correo tenía el control de la información; en el caso de los EEUU era el gobierno (¡información socializada!). La novela de Pynchon trata precisamente del control del sistema postal y de la posibilidad de censura organizada. La idea en su forma básica no parece tan descabellada, el correo decide que manda y que no manda, después de todo cada vez que mando un paquete hay una lista de preguntas sobre el contenido del mismo que debo contestar. Además, innumerables veces mis cartas no llegan, se pierden, desaparecen, puff.

La popularidad del Internet (y el e-mail) explica la decadencia del correo y nos salva de depender de otros directamente para la difusión rápida de nuestra información. Sin embargo, esto no elimina las preocupaciones paranoicas del control y censura de la información distribuida (quién controla el Internet). Aún más, la economía cibernética depende grandemente del correo (sin correo no hay Amazon o eBay). Pero el correo sigue en quiebra, esto significa un movimiento hacia la privatización de la distribución de la información (FedEx, UPS, DHL), una privatización que me lleva a una paranoia aún más grande. (“Another mode of meaning behind the obvious, or none. Either Oedipa in the orbiting ecstasy of a true paranoia, or a real Tristero. For there either was some Tristero beyond the appearance of the legacy America, or there was just America and if there was just America then it seemed the only way she could continue, and manage to be at all relevant to it was as an alien, unfurrowed, assumed full circle into some paranoia” (Pynchon)). Mi paranoia (lo admito) se basa en que mi gran desconocimiento sobre las leyes acerca de la distribución de la información es inmenso, ¿hay algún tipo de regulación de lo que estas compañías pueden hacer con mi información? Y si las hay, ¿quién se encarga de vigilar que estas leyes se sigan?


No soy una persona que sede a los conspiracy theories, aunque admito que Pynchon me agrada, pero la quiebra esperada del correo me preocupa grandemente. Aún cuando las instituciones gubernamentales no despiertan mucha confianza en mi persona siempre las he preferido a la opción de privatización. Además, todavía dentro de mi hay nociones románticas sobre el correo, me emociona recibir una carta, y siento que algo físico es mas personal que algo virtual. Y aún más, dentro de mi cinismo práctico, todavía el totalitarismo gubernamental me da menos miedo que un totalitarismo corporativo. ¡USPS, de una forma no convencional, esta es mi oda a ti!

  • Arturo_Ulises

    Preguntaste “quién controla el Internet”; anoche se reveló: Google y Verizon. La información es la mercancía de mayor valor. Si no me creen, pregúntenle a Julian Assange.

    P.D. Yo amo a Pynchon.