El simulacro en Do Androids Dream of Electric Sheep?

Mascotas mecánicas y humanos simulados en el desierto de lo real

Ensayo

En la primera entrega de una serie de cuatro, Alejandra Reuhel nos invita a tomar en cuenta el seductor simulacro de la realidad que nos dejó Philip K. Dick con su obra más (re)conocida: Do Androids Dream of Electronic Sheep?

Viernes, 1 de Abril de 2011
Un comentario

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La pimera edición de Do Androids Dream of Electric Sheep? de Philip K. Dick

En la novela Do Androids Dream of Electric Sheep? (la base para la película Blade Runner de Ridley Scott, 1982), Philip K. Dick presenta nuestro planeta Tierra en un futuro donde la realidad del hombre es sólo una interpretación alterada y lejana de lo que verdaderamente ocurre en el mundo real. Pero, ¿qué es la realidad y qué es lo real? Jean Baudrillard, crítico literario y filósofo francés, hace la distinción en “The Precession of Simulacra”, la introducción a su libro Simulacra and Simulacrum.

Baudrillard hace un acercamiento filosófico a la manera en que el hombre contemporáneo “civilizado” percibe la realidad y funciona en el mundo de hoy día, afectado por fenómenos económicos y sociales como la capitalización, los medios y la proliferación del entretenimiento a través de éstos. Plantea que el simulacro – la simulación de lo real – es lo que precede a nuestros modelos de lo real, en lugar de lo real en sí.

Para presentarles un ejemplo de simulación, recuerden la película The Matrix (1999). El programa utilizado para crear una ilusión de realidad en la población humana esclavizada por las máquinas está basado en una noción antigua de la realidad humana. Ésta es la matriz, el sistema ilusorio al cual muchos humanos están sujetos (me refiero a la vida del personaje Neo como Thomas A. Anderson). Dentro de la matriz cada cual vive, crea y se desarrolla de acuerdo a los referentes que le rodean, en completa ignorancia de lo real – lo que Morpheus describe como “el desierto de lo real” (“the desert of the real.”)

Simulacra & Simulation en The Matrix (1999)

La frase antes mencionada no es original de la película, sale precisamente de este ensayo. Baudrillard utiliza la fábula de Jorge Luis Borges, “Del Rigor en la Ciencia,” para adoptar esa frase. A continuación comparto con ustedes el pedazo esencial de donde nace la frase, narrado por Borges:

http://www.youtube.com/watch?v=if0YH_PC02Y

Las nuevas generaciones interpretan el mapa como el imperio mismo, y según aquél iba desmereciendo, el gran imperio se desmerece con él, dejando un desierto en su lugar.

“It is the real, and not the map, whose vestiges persist here and there in the deserts that are no longer those of the Empire, but ours. The desert of the real itself.” (Baudrillard)

El simulacro se refiere a una copia de una copia, para nosotros, carente de un original, como el imperio que las últimas generaciones ni conocen, y para el cual ya el original es irrelevante.

Dentro de la narrativa de Do Androids Dream of Electric Sheep? abundan ejemplos del simulacro, y es alegórico a la realidad nuestra, según Baudrillard.

Observemos a Rick Deckard, el personaje principal. Éste vive en mundo donde lo que él percibe como verdadero – o real – es parte de la ilusión colectiva. Como lectores de la novela, tenemos el beneficio de poder distinguir entre lo real y la realidad de Deckard. Así que tomemos en cuenta el concepto de la vida artificial. En Do Androids…, el planeta Tierra está muriendo lentamente, ya casi no puede sostener sus organismos vivientes, y se crean animales mecánicos que pasan a reemplazar a los reales. Por tal razón, los animales vivos (contrario a los mecánicos) han adquirido un alto valor moral y han alcanzado un precio ridículo. Muchos humanos anhelan tener uno, sea por darse el lujo o por rescatar algún vestigio de origen natural. Casi todo el mundo está seguro de que es posible adquirir animales vivos; aquéllos que tienen dinero para gastar, compran animales de compañías certificadas que venden animales vivos. En esta sociedad se promueve el amar y cuidar de animales reales como un acto caritativo de preservar la vida terrícola. Para algunos, sin embargo, el que el animal sea real o mecánico no hace mucha diferencia (y otros simplemente prefieren la negación). En fin, podemos presumir que una necesidad tan aguda de tener un animal real cerca refleja la necesidad de sentirse humano.

El narrador sugiere de manera implícita que ningún animal ha sobrevivido la contaminación crasa del planeta como para que puedan ser criados como mascotas. Lo mismo hace cuando se trata de humanos orgánicos. Sólo aquellos humanos que han sido sometidos a una serie de pruebas intelectuales y físicas cualificaron para emigrar a los “off world colonies”, colonias en planetas aclimatados para sostener nuestra raza.

Los humanos que quedaron atrás en la Tierra se consideran “specials” o “chickenheads”. Estas personas, tal como el personaje J. R. Isidore (empleado en una compañía vendedora y reparadora de animales), tienen algún impedimento físico o mental debido a las condiciones del ambiente. El resto de la población es ciber-orgánica. Éstos se pueden dividir en dos categorías: los que saben que son androides, como los Nexus 6, y los que viven en total ignorancia. Rick Deckard pertenece a la segunda categoría, los que se piensan ser genéticamente “originales” (o sea, humanos).

Una captura de la adaptación en comic de Do Androids Dream of Electric Sheep? donde se lleva a cabo el examen para determinar si eres humano o androide.

En esta realidad, ser “humano” ha sido codificado de manera que se resume, más que nada, en el sentir empatía por otros seres vivos. Deckard, su esposa y sus compañeros de trabajo (en fin, todos los que le rodean) no parecen tener sospecha alguna de su construcción ciber-orgánica ya que están muy conscientes de las diferencias entre un humano y un androide. En contraposición, la definición de androide es un ser humanoide con alteraciones fisiológicas y la incapacidad de sentir empatía. Ambas características se pueden comprobar a través de una serie de pruebas, pruebas que le aseguran a los seres “humanos” su identidad. La confirmación de ser humano está fundamentada en una simple diferencia: si siento empatía, soy humano y  no puedo ser androide.

Ya podemos comprender que el concepto de ser “humano” tiene poco que ver con algún referente original (el imperio real). La historia y todas sus condiciones han provocado el olvido en estas generaciones recientes (viven en el desierto de lo real). El concepto de “humanidad”, tal y como lo conocemos hoy, ha muerto desde que dejaron de existir los últimos seres humanos saludables y reales en la Tierra.

En su mundo, Deckard es humano porque tiene la capacidad de sentir empatía.

¿Quién puede decirle lo contrario?

  • rbeato

    Excelente analisis de una de mis historias favoritas de PKD. Espero con ansias las otras entregas.
    Comenzaste con Borges y Baudrillard. Usualmente comienzan con la alegoria de la caverna de Platon.
    Hollywood ha trivializado esto de la realidad alterna desde hace varios a/nos. El escapismo mediante las peliculas esta ya trillado. The Matrix es de las versiones mas conocidas, pero peliculas como The Adjustment Bureau y Suckerpunch enfocan en esto de que el mundo real no puede ser visto y que solo vemos el reflejo.