Beasts of the Southern Wild

Reseñas

Ezequiel Rodríguez Andino reseña y comenta la aclamada película Beasts of the Southern Wild que por fin se estrena en las salas de cine de Puerto Rico...

Miércoles, 22 de agosto de 2012
Un comentario

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Hushpuppy celebra en The Bathtub

Estamos acostumbrados a experimentar las distopias y los escenarios apocalípticos en el cine desde una distancia cómoda. No importa cuán cercanas sean las alegorías y las metáforas, el triunfo de las películas que solemos disfrutar es que nos envían a fechas lejanas y universos paralelos. Beasts of the Southern Wild no pretende venderse como una película distópica o apocalíptica, pero en su hora y media de duración, se hace difícil no interpretarla como tal. Aunque quizás me estoy adelantando…

Beasts of the Southern Wild nos presenta la historia de una niña llamada Hushpuppy, que vive con su padre en un lugar que se nos presenta como algo muy lejano a nuestra cotidianidad. Este lugar se conoce simplemente como “The Bathtub” y está justo en el medio de un pantano, al otro lado de unos diques que mantienen el mar lejos de una ciudad que nunca vemos. Hushpuppy y su padre llevan una relación complicada en la que cada cual cuenta con un “hogar” propio, donde comparten con diferentes animales que crían juntos. La comunidad de The Bathtub es variada y cuenta con una escuela donde los niños se encuentran a diario. Es evidente que la vida aquí es muy diferente a la de cualquier otro lugar. Esta vida única se ve amenazada ante el aviso de una tormenta que seguramente dejará a esta comunidad bajo agua. Muchos deciden huir, pero el padre de Hushpuppy y otros ciudadanos optan por quedarse y aguantar. Esto desatará una cadena de eventos en los que veremos la compleja relación de Hushpuppy con su padre complicarse aún más, mientras ambos intentan sobrevivir.

Hushpuppy y su padre, Wink

Esta es la trama principal de Beasts, sin embargo, todo estos sucesos estan enmarcados en una ambivalencia muy osada. La película nos crea la sensación de que todo ocurre dentro de nuestra realidad, pero a su vez nos lanza pequeños guiños que parecen indicar lo contrario. En las escenas de la escuela, los niños ven un curioso mapa que no tiene referencia alguna a nuestro mapa mundi. También la maestra les cuenta a los niños sobre unas bestias míticas que existieron en un pasado lejano, mientras enfatiza la necesidad de aprender a sobrevivir por encima de todas las cosas. De momento, si dejamos la imaginación correr, podríamos entender que precisamente estamos viendo la formación de una comunidad que quedó rezagada luego de una gran catástrofe natural, y que fueron los habitantes de The Baththub quienes decidieron no participar de la nueva sociedad guardada por los diques.

Por otra lado, al tomar en cuenta que la película fue filmada en Louisana, es difícil ignorar los paralelos con las comunidades pobres e invisibilizadas de Estados Unidos que fueron reseñadas durante la catástrofe del huracán Katrina. Los elementos alegóricos entonces apuntan a una cruda realidad que suele estar escondida precisamente detrás de los diques de esta y muchas otras ciudades del mundo. Este film se nos presenta como una mirada a la gente que decide vivir una vida distinta a la de nuestras ciudades, que son olvidados, y que solo resurgen en las catástrofes, cuando se ven obligados a salir de sus comunidades para salvar sus vidas.

Esta dualidad se complica, ya que la película tiene una narradora y es a través de ella que exploramos su mundo. Para Hushpuppy, las enseñanzas de su maestra y las viejas bestias mitológicas de las que aprende son muy reales. Mientras vemos lo que ocurre en The Bathtub, también vemos cómo las bestias gigantes se despiertan a miles de millas de distancia y comienzan un gran viaje que habrá de culminar muy cerca de nuestra narradora.

Beasts of the Southern Wild no quiere darnos una respuesta clara de a dónde esta mirando y prefiere quedar abierta a interpretaciones. Es ahí donde encontramos su mayor fuerza, pero también su mayor problema. Su mayor fuerza, porque la osadía de no explicar abre una avenida de opciones para ver y pensar la película. Su mayor problema, porque esa misma ambivalencia presenta dilemas serios con la caracterización de sus personajes. Mucho de la forma en que estos personajes se comportan puede interpretarse como caricaturesca y raya en estereotipos que prestan un aura romántico, visto desde afuera, a la complejidad de estas comunidades excluidas.

La niña y una bestia…

Ahora bien, si nos dejamos llevar por la primera interpretación, Beasts of the Southern Wild brilla como una interesante adición a las películas que toman elementos del realismo mágico mientras juegan con la estructura del “viaje del héroe” (Joseph Campebll)  y el “viaje de la heroína” (Maureen Murdock). A través de emotivas actuaciones por dos desconocidos – la niña de cinco años Quvenzhané Wallis (en el papel de Hushpuppy) y el panadero convertido en actor Dwight Henry (en el papel de Wink, el padre de Hushpuppy) – la película encuentra un centro sólido en donde afianzarse para provocarnos a pensar sobre los balances. ¿Qué es lo que pasa cuando rompemos “el balance”? ¿Qué ocurre cuando nos escondemos? ¿Qué pasa cuando excluimos o nos excluimos?

Otra dimensión importante de esta película es su representación de lo comunitario. Aunque la historia se centra en nuestra joven protagonista, la comunidad está siempre presente. El  deseo de quedarse en la comunidad y que la misma sobreviva es tan fuerte como los deseos de supervivencia de sus individuos. Es peculiar y revelador encontrase entonces con que la propia creación de la  película no es atribuida a un solo individuo. En los créditos al final verán que la misma esta acreditada a “Court 13″. Este es el nombre consensual que agrupa el trabajo de Ben Zeitlin (director,co-guionista y co-compositor), Lucy Alibar (co-guionista), Ben Richardson (cinematógrafo) y Dan Romer (co-compositor) en un colectivo de cineastas que se ayudan mutuamente en sus proyectos. Estos trabajaron dentro de la comunidad de Montegut en Louisana, y se nota. La cinematografía resalta el espacio que habita la comunidad y nos acerca de una manera eficaz para nivelarnos con Hushpuppy. La música también captura la diversidad, mientras crea un tipo de cortina que captura las cualidades míticas de la historia que se desarrolla, y nos lleva de lo real a lo fantástico con la misma rapidez y facilidad con que Hushpuppy se desplaza por estos planos.

El viaje de Hushpuppy para sobrevivir en The Baththub toma dimensiones épicas y se nos presenta como la creación de un mito fundador de lo que podría ser una nueva civilización. De lo real se crea un mito, y ese mito ayuda a crear nuevas avenidas, nuevos caminos. Beasts of the Southern Wild apuesta a ese sentimiento por encima de todo y logra replicar en el espectador lo que se presencia en pantalla: misterio, duda, sorpresa e incertidumbre. Se convierte entonces en una rara película sobre el Apocalipsis, una distopia que nunca vemos, que parece extraña pero nos es muy familiar, que nos duele un poquito: se trata de la que estamos creando todos los días mientras nos negamos a mirar que hay al otro lado del dique….

Beasts of the Southern Wild se exhibe desde este jueves 23 de agosto en los cine Fine Arts.

 

  • Rafah

    Gracias. Excelente reseña. Es lo que me hubiese gustado escuchar después de verla.