Terror entre los dedos: tus películas de horror favoritas…

Parte 2

Ensayo

Continuamos con nuestra encuesta, buscando el filme favorito de nuestros lectores. Conoce los títulos que compiten hoy.

Jueves, 25 de octubre de 2012
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Este pasado lunes presentamos la lista de 64 películas de horror que ustedes, nuestros lectores, escogieron como sus favoritas. La variedad y calidad de los títulos presentados se prestó entonces para crear una eliminatoria, e ir determinando qué filme sería el número uno. Admitimos que no es fácil: como indicamos en nuestra introducción, las razones que se tienen para que una película sea “la favorita” son todas válidas, pero también es cierto que hay algo divertido en el analizar los méritos de diferentes filmes y determinar cuál nos gusta más.

La lista de títulos ha sido reducida a la mitad por medio de votación, y hoy comenzaremos a eliminar más de estos. Les presentamos los encuentros de hoy:

The Evil Dead (1981) contra Demons (1985)

Comenzamos con un filme altamente influyente: la ópera prima de Sam Raimi se ha convertido en un punto de referencia y reverencia en el cine de terror norteamericano, e introdujo al mundo al talento (y la barbilla) de Bruce Campbell. Su historia de posesión por medio de la lectura de un misterioso libro de los muertos, el Necronomicon Ex-Mortis, es escenario para algunas de las escenas más aterradoras que se hayan podido hacer con bajo presupuesto en el cine. Elementos como el creativo uso de efectos especiales prácticos, los osados e innovadores tiros de cámara de Raimi, y el constante castigo físico que recibe Campbell en el filme, hacen de Evil Dead un verdadero clásico del horror.

En Demons, un grupo de extraños son invitados a una sala de cine a presenciar un filme desconocido de horror, donde los protagonistas entran a una cripta abandonada, donde un libro y una máscara que supuestamente pertenecieron a Nostradamus desatan una infección que convierte a algunos de los presentes, tanto en el teatro como en el filme, en los titulares demonios. Dirigida por Lamberto Bava, hijo del gran Mario Bava, y escrita y producida por Dario Argento, Demons es una ingeniosa entrada en el canon de horror italiano de los 80, con su meta-comentario, su atmósfera y su “gore”, e influyente para toda una generación de fanáticos del horror…al igual que Evil Dead.

Como dato interesante, ambos filmes ofrecen un tácito juicio de otros títulos incluyendo sus afiches en ellas: En Evil Dead, Raimi incluyó un póster de The Hills Have Eyes de Wes Craven en el sótano de la cabaña, mientras en el vestíbulo del teatro en Demons se pueden ver carteles para Nosferatu the Vampyre de Werner Herzog y Four Flies on Green Velvet de Argento. Tributo o reto, es divertido ver las referencias.

 

The Exorcist (1973) contra House of the Devil (2007)

La adaptación de la novela de 1971 de William Peter Blatty, dirigida por William Friedkin, sentó las pautas para la temática de posesión infernal en el cine y ha sido aclamada como una de las películas más aterradoras de la historia. El relato del exorcismo de la pequeña Regan (Linda Blair) por parte de los sacerdotes Merrin (Max von Sydow) y Karras (Jason Miller) ha influenciado a un sinnúmero de creadores y fanáticos del horror, siendo algunas de sus escenas mas emblemáticas parte integral de nuestra cultura popular actual.

El otro lado de la moneda en términos de temática infernal lo ofrece House of the Devil, una excepcional mezcla de géneros del director Ti West (The Innkeepers). En ella, una joven estudiante (Jocelin Donahue) es contratada para cuidar de una casa mientras su misterioso dueño (Tom Noonan) está fuera, sin saber que ha sido escogida para formar parte de un horrífico ritual. West toma elementos de slasher films, casas embrujadas, rituales satánicos y suspenso tipo Hitchcock, y crea una aclamada entrada en el arsenal de horror moderno, poniendo su nombre en el mapa y elevando estándar del género para nuevos cineastas.

Ambos filmes abren utilizan la ya clásica alegación de que son “basada(s) en hechos reales”. En ambos casos, una afirmación algo lejos de la realidad, pero que igual manera funciona para el ambiente de terror y suspenso que presentan.

 

A Nightmare on Elm Street (1984) contra The Texas Chainsaw Massacre (1974)

¿Habrá algo más aterrador que un asesino que te puede matar en tus sueños? La premisa en la que se basa el filme de Wes Craven le ocasionó pesadillas a toda una generación, e introdujo a Freddy Krueger, en el proceso dándole al mundo uno de los villanos más icónicos en la historia del cine de horror. Con el pasar del tiempo, el personaje de Krueger se tornó en una caricatura de sí mismo, reflejo del exceso de la década donde nació, pero en ésta primera encarnación era verdaderamente amenazante. El filme hizo de su villano una estrella, transformó al estudio New Line en un contendiente de peso completo en Hollywood…y lanzó la carrera de un desconocido joven llamado Johnny Depp, en un rol secundario.

The Texas Chainsaw Massacre está en el otro lado del espectro: la crudeza y el realismo con el que trabaja la violencia le han catalogado como una de las piezas más importantes (y controversiales) del género. Con ella, el director Tobe Hooper reforzó el subgénero del filme slasher, y también brindó a la cultura popular un intrigante antagonista basado en la vida real en Leatherface, cuya costumbre de usar máscaras hechas de piel humana fue inspirada en el asesino en serie Ed Gein, y quien se convirtiera en el arquetipo de asesino del cine de horror: una figura imponente, sin personalidad, que usa objetos casuales y agrede sin sentido. Originalmente censurada en múltiples países por su crudeza, es eventualmente aclamada por la crítica por su estilo visual y su capacidad como comentario social sobre la violencia.

 

Christine (1983) contra Poltergeist (1982)

Hay un extraño encanto en los relatos de objetos cotidianos que se animan por causas sobrenaturales, y más aun cuando éstos deciden matar. En el filme de John Carpenter, que adapta la novela de Stephen King del mismo nombre, el objeto es un poseído Plymouth Fury del 1957 adquirido por un joven tímido, que ve su vida cambiada por su automóvil. Uno de los mejores filmes de Carpenter en los 80, Christine hizo del automóvil, objeto querido y omnipresente en nuestra sociedad moderna, un asesino sin remordimiento.

Otro objeto cotidiano que ha sido efectivamente poseído para nuestro disfrute en el cine es el hogar. El lugar que supone un respiro de los peligros del mundo exterior ha sido pervertido por años en infinidad de filmes, pero pocos logran ser tan tensos y aterradores como Poltergeist. El tormento que la familia Freeling sufre a manos de los espíritus que poseen su residencia es tan legendario como el drama tras bastidores entre el director Tobe Hooper y el productor Steven Spielberg, tensión creativa que al final le da a éste filme su perdurable encanto.

 

Shaun of the Dead (2004) contra Scream (1996)

La capacidad de los próximos dos títulos para comentar sobre los clichés del género es definitivamente una de las razones por las que ambos han calado hondo en el favor de la fanaticada de horror. Shaun of the Dead combina magistralmente elementos del subgénero de filmes de zombi, homenajes y referencias a clásicos del cine de horror, con un genial sentido del humor, creando una pieza que ayudó a popularizar al zombie en el nuevo siglo. Creada por el director Edgar Wright junto a los actores Simon Pegg y Nick Frost, Shaun of the Dead se ha convertido en parada esencial para cualquiera que desee visitar los momentos más importantes del cine moderno.

Casi una década antes, el escritor Kevin Williamson creó un libreto que examinaba los clichés de los slasher films y a manera de sátira y homenaje creaba a su vez un nuevo set de reglas y un “self-awareness” que alimentó al horror en los 90. Con Scream, Wes Craven retorna al horror combinado con comedia que había explorado en A Nightmare on Elm Street, visto desde el lente “alternativo” de la década.

 

Silence of the Lambs (1991) contra American Psycho (2000)

Asesinos en serie bien diferentes se encuentran en ésta ocasión. En Silence of the Lambs, es el brillante pero desajustado Hannibal Lecter, el psiquiatra psicópata caníbal traído a la vida por Anthony Hopkins. El filme, adaptado de la novela de Thomas Harris, y dirigido por Jonathan Demme, es una amalgama de thriller, horror y crimen que desde su salida ha sido catalogado como una de las películas más aterradoras. Una de sólo 3 películas en la historia en ganar los cinco principales Oscares, y el último de 2 filmes de horror en haber ganado Mejor Película, siendo el primero The Exorcist.

American Psycho, adaptada de la novela de Bret Easton Ellis, toma la ruta de la sátira para presentar su relato de Patrick Bateman, interpretado por Christian Bale. Bateman es un banquero inversionista que secretamente es un asesino en serie. Una mordaz crítica a la década de los 80, incluyendo la vida excesiva, la moda, y la música, la directora Mary Harron hizo con American Psycho el primer clásico de los dos mil, donde también se juega con la línea entre la realidad y la fantasía. Violenta, graciosa, ofensiva, y altamente recomendada.

 

Night of the Living Dead (1968) contra 28 Days Later (2002)

El filme que para todos los efectos creó el cine zombi, y muchos de los subgéneros que le siguieron, contra el que lo re-definió para una nueva generación. El mundo del 1968 era uno bastante diferente cuando George Romero creó Night of the Living Dead, un filme verdaderamente horrífico para la era, innovador en su crudeza y en temática, deprimente en su desenlace. Se han escrito miles de palabras criticando positiva o negativamente éste filme, así que sólo añadiremos lo siguiente: sin su existencia, ésta lista no sería posible.

28 Days Later hizo posible que los zombis se adaptaran a tiempos modernos: son infectados, no zombis, por supuesto. Rápidos y violentos, los humanos afectados por el “virus de la rabia” han empujado al mundo al caos al convertirse en asesinos dementes. En el filme, dirigido por Danny Boyle y escrito por Alex Garland, se da nueva vida a los “muertos vivos”, sin apartarse de la capacidad de comentario social con la que Romero los trajo al mundo 34 años antes.

 

Hellraiser (1987) contra Tesis (1996)

Culminamos con dos títulos que trabajan la tortura…pero no son nada similares. En el fantástico mundo de Hellraiser, el director y escritor Clive Barker explora temas como el sadomasoquismo, la moralidad y la tentación como pocas veces se había hecho en el cine. Inspirado en la estética punk, Barker le dio vida a una serie de criaturas, llamadas cenobitas, verdaderamente espeluznantes, que eran llamados desde otra dimensión al descifrar una caja de rompecabezas. Éstos, proceden a torturar físicamente al que les llama. Rápidamente, los cenobitas alcanzaron favor con los fieles del cine de terror, en especial el líder de los cenobitas, Pinhead (Doug Bradley), que se convirtió en otro villano emblemático del cine de horror de los 80, y protagonizó casi una decena de secuelas.

Con Tesis, muchos fanáticos del terror y suspenso de occidente tuvieron su primer contacto con el cine español. La primera película del director Alejandro Amenábar, Tesis trabaja de una manera inteligentísima la violencia en el cine, usándose como excusa una tesis que plantea un análisis de éste mismo tema. Excelentes actuaciones (de parte de Ana Torrent como Ángela y Fele Martinez como Chema), y un libreto muy astuto, hacen que el terror que viven los personajes sea palpable y se sienta real, y trata el tema de los filmes snuff mejor que ninguna otra película. Fue ganadora de siete premios Goya incluyendo mejor película, y con toda razón, es un clásico moderno que ha resonado con fans de todos los idiomas.

Aquí puedes votar por las que prefieras de cada encuentro: