Reseña: Hangover III

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José "Pepe" Pesante reseña lo que esperamos sea verdaderamente la última parte de la saga de The Hangover.

Martes, 4 de Junio de 2013
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Afiche promocional de The Hangover III

Afiche promocional de The Hangover III

 

 

Genuinamente quería disfrutar de Hangover III.

 

Reconozco que la primera parte de lo que ahora se conoce como la trilogía de Hangover tuvo momentos verdaderamente graciosos para mi. La vi en el cine y disfruté mucho su humor irreverente y absurdo. Igual admito que jamás vi la segunda parte. Su existencia me pareció innecesaria, aunque entendible como negocio redondo para el estudio. Entre comentarios de amigos que la vieron y reseñas que leyera en el momento, confirmé que sólo servía como un refrito de las situaciones de la primera película. Su éxito de taquilla aseguró que una tercera parte fuera realidad, para nuestra desdicha.

 

 

Los únicos dos personajes que hacen algo en la película.

Los únicos dos personajes que hacen algo en la película.

 

Hay películas malas, de eso no hay duda. Las hay de esas “tan malas que son buenas” (nuestras favoritas); de esas que son malas pero pasables, ya sea porque alguna actuación o situación particular la salva momentáneamente de la mediocridad; y hay unas que son malas, y punto. Hangover III no cae entre ninguna de éstas. La tercera parte de ésta trilogía es el tipo de película que es tan mala que resulta insultante, no sólo para la inteligencia del público, sino para las carreras de sus protagonistas, y para el género de la comedia en el cine. De hecho, llamarla una “comedia” sería mentir, porque implicaría que existe en ella momentos que den risa, pero…no hay chistes en Hangover III. No, lo que hay son situaciones que, escritas de la manera más perezosa posible, tratan de provocar alguna carcajada, pero que no alcanzan hacerlo, y se acumulan, y dejan un mal sabor en la boca.

Para ser justo, la palabra que constantemente venía a mi mente mientras veía Hangover III es frustración. Saber que comediantes que han probado ser buenos antes tengan que trabajar con material tan mediocre es frustrante. Bradley Cooper y Ed Helms parecen sólo estar interesados en cobrar un cheque, mientras Zach Galifianakis y Ken Jeong sólo recibieron de parte de Todd Phillips la dirección de llevar sus personajes a los extremos más absurdos para risas fáciles. El talento de John Goodman es desperdiciado en un papel de mafioso que cualquiera pudo hacer. Ocurre lo mismo con el rol de Melissa McCarthy, actriz que con el material correcto lograría elevar filmes enteros, como lo hizo con su aparición en Bridesmaids, por ejemplo. Pero el material, de la pluma del director Phillips y el libretista Craig Mazin, es el problema primordial en esta innecesaria secuela. Nuestro único deseo es que ésta sea verdaderamente la última de ellas.

Alan encuentra el amor de su vida.

Alan encuentra el amor de su vida.

 

Entiendo que ésta apreciación que hago del filme no cambiará la manera de pensar de nadie que disfrutó las primeras dos entregas de Hangover, así que el barómetro es sencillo: si usted es el tipo de persona que se ríe de CUALQUIER cosa que alguien ponga a Ken Jeong a hacer en pantalla, Hangover III es la película para usted. Si por el contrario, usted aprecia los más básicos fundamentos de la comedia y/o tiene sentido del humor, ahórrese el dinero.