Nymphomaniac

Héctor Bauzó Lago nos cuenta su experiencia viendo la nueva épica sexual de Lars Von Trier.

Reseñas

Héctor Bauzó Lago nos cuenta su experiencia viendo la nueva épica sexual de Lars Von Trier.

Sábado, 12 de Julio de 2014
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Afiches promocionales de Nymphomaniac

Afiches promocionales de Nymphomaniac

 

Llevaba planificando ver Nymphomamiac hace varios meses. Me parecía gracioso el hecho de que su director, Lars Von Trier, quería filmar algo que sonaba como su versión de Red Shoe Diaries. El hecho de que el corte original era de seis horas hacía de la película una más absurda de lo que ya parecía ser. Como ser maligno que le gustan los retos, me prometí que vería la película completa, especialmente cuando anunciaron que uno de los cortes sería de seis horas. Quizás sea masoquismo o terquedad, pero sentarme a ver una película de más de 180 minutos era algo que deseaba hacer, especialmente cuando llevo meses sin poder sentarme a ver una película o episodio de alguna serie que me hayan recomendado por distraerme fácilmente. Luego de conseguir la película, me obligué a estar sentado por cuatro horas y ver la última parte de la “Trilogía de la Depresión”. Me place reportar que esta es la película más accesible de Von Trier hasta la fecha, aunque la misma sufre de algunas fallas que le impiden ser un clásico del “cine de autor”.

Nymphomaniac trata sobre Joe (Charlotte Gainsbourg), una mujer de cuarentaytantos años que aparece tirada en un callejón y que es encontrada por un hombre llamado Seligman (Stellan Skarsgård). Seligman la lleva a su casa luego de ofrecerle ayuda y Joe comienza a contarle todo sobre su vida. Entre intentos de romper “la cuarta pared” y referencias a Bach, la pesca y el Cisma de Oriente y Occidente, Joe nos revela que es una adicta sexual. A pesar de la naturaleza casi “Skinemax de la película, el enfoque de la misma va a hacernos entender que esta película es mucho más que cuatro horas de sexo. Les voy a ser sincero; las escenas de sexo no son la gran cosa. Para ser alguien tan perverso como Von Trier, especialmente cuando tomas en consideración la ínfame escena de Anti-Christ, el mete y saca fílmico es el equivalente de un film educacional. Hay más genitales que actores en esta película, pero cada escena juega un papel en el desarrollo de Joe como personaje. Desde

descubrir su sexualidad a temprana edad hasta la catarsis del personaje, cada momento en que ella tiene sexo está atado a una etapa de su vida; desde una joven que se tira a medio mundo en un tren sólo para ganarse una bolsa de chocolates, hasta mostrar interés por parejas del mismo sexo. Tanto Gainsbourg como Stacy Martin (quien interpreta a Joe cuando joven) muestran el poder de una mujer disfrutando de su libertad sexual y zafarse de los estigmas que marcan a estas mujeres como “enfermas sexuales”.

Charlotte Gainsbourg y Shia LaBeouf en Nymphomaniac

Charlotte Gainsbourg y Shia LaBeouf en Nymphomaniac

 

Siendo ésta una película que depende de sus personajes para cargar con un libreto tan económico como este (la película se reduce a Joe hablando de su vida sexual), algunos de los personajes son bastante insulsos. Salvo por Uma Thurman en su papel de Mrs. H (en una de sus actuaciones más intensas en toda la película) y Gainsbourg/Martin/Skarsgård, los personajes son bastante aburridos y sin ningún tipo de características que ayuden a que la audiencia se relacione con ellos. Esto es especialmente notable con Jerôme (Shia Labeouf), quien es el interés amoroso principal de Joe desde su adolescencia hasta la adultez. Jerôme muestra el rango emocional de un abrelatas durante toda la película. Esto, junto a su falso acento cockney le restan impacto a su papel. Lo triste de esto es que Labeouf es un actor que ha demostrado ser capaz de hacer un buen trabajo (véase Lawless), pero este papel lo sigue hundiendo en la mediocridad. Quien tuvo una participación sorprendentemente sólida fué Christian Slater, quien interpreta al padre de Joe. Una de las escenas más emotivas de la película las tiene el en un cuarto de hospital junto a su hija. No pienso arruinarles la misma, pero esa escena y la de Thurman son las que más intensidad tienen durante todo el film.

Uno de los principales problemas con Nymphomaniac es su duración. Contrario a lo que diga el director, esta película fácilmente se pudo reducir a una sola parte de casi tres horas. Estamos hablando de una película que comienza en negro y solo se puede apreciar el sonido de la lluvia por varios minutos antes de pasar a dos o tres minutos adicionales de una toma de un techo. Por un momento pensé que el disco estaba dañado, pero Von Trier es un bandidito y le gusta hacerme la vida imposible, al punto de ponerme Rammstein en medio de la jodía película. Otro punto en contra de la película es lo monótono de la narración. No espero que Joe narre su historia con la misma energía que la del narrador de Big Fish, pero llega un momento en que es desesperante escuchar la poca energía de Gainsbourg en la narración.

Nymphomaniac es una película bastante cargada y esto hace que se sienta mucho más larga de lo que es. Las escenas de sexo no son tan chocantes como el “hype” me hizo pensar, así que puede que salgan desilusionados si van a ver esta película con la mente de que están viendo una “arthouse porn”. A pesar de estas fallas, siento que esta es la película más accesible y entretenida de Von Trier hasta la fecha. Si nos dejamos llevar por el bodrio de Anti-Christ y el melodrama de Melancholia, Nymphomaniac viene siendo la menos nihilista y la más “cómica” de las tres. Lars Von Trier podrá ser tan insoportable como un borracho que tomó Adderall antes de irse de party, pero es un director que sabe hacer buenas tomas y capturar la evolución de sus personajes en pantalla. Los fans de Von Trier ya deben haber visto esta película más de tres veces, quejándose de no tener acceso al corte del director. Quizás sea un poco difícil recomendarle esta película a los que odian al director y el arthouse cinema en general, pero aquellos que deseen darle la oportunidad a estas cuatro horas de composite shots y tangentes pueden estar seguros de que al menos esta película es uno de los mejores trabajos de Von Trier hasta la fecha.

 

 

Héctor Bauzó Lago (@hectorlaparka)