Run All Night

Reseñas

Héctor Bauzó Lago reseña el nuevo filme de Liam Neeson, Run All Night.

Jueves, 12 de marzo de 2015
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Afiche promocional de Run All Night

Afiche promocional de Run All Night

 

 

Liam Neeson es una de las víctimas más frecuentes de la furia irracional de los cínicos cibernéticos.  Desde que hizo Taken (y sus secuelas), todos asumen que si es una película de acción estelarizada por el gigante irlandés debe ser igual que la película de venganza de Pierre Morel.  Este siempre ha trabajado en películas de acción y suspenso geniales.  Desde The Dead Pool y Darkman hasta Gangs of New York y A Walk Among The Tombstones, Neeson siempre ha sido capaz de traer cierta elegancia y fuerza a sus roles más oscuros, pero por alguna extraña razón tenemos que reducirlo a su papel de Bryan Mills siempre que haga una película que no sea comedia o drama.

 

Run All Night es una película de acción bastante oscura y violenta.  Tiene a Liam Neeson como protagonista.  Algunos gritarán “¡ES EXÁCTAMENTE COMO TAKEN!”, pero cualquier persona con sentido común sabe que – al igual que Non-Stop y Unknown – la única similitud entre la trilogía de acción de Jaume Collet-Serra y Taken es la categoría a las cuales estas películas pertenecen.

 

Neeson interpreta a Jimmy Conlon, un gatillero en el ocaso de su carrera que se ve obligado a matar al hijo de su jefe y mejor amigo Shawn Maguire (interpretado por Ed Harris), luego de que Danny Maguire (Boyd Holbrook) – drogadicto e  hijo de Shawn – trató de matar a Mike (Joel Kinnaman) – hijo de Conlon – quien fué testigo de la muerte de unos narcotraficantes armenios a manos del hijo de Maguire.  Esto desata una cacería por todo New York que involucra a policías corruptos, asesinos a sueldo y la mafia donde Jimmy hace lo imposible por mantener a Mike y la familia de este fuera de pelígro.  El resto del elenco es compuesto por Vincent D’Onofrio como el detective Harding, Génesis Rodríguez como la esposa de Mike, Common en su mejor papel hasta la fecha como el asesino a sueldo Mr. Price y Nick Nolte como el hermano borracho de Jimmy.

Ed Harris y Liam Neeson en Run All Night

Ed Harris y Liam Neeson en Run All Night

 

Quizás la película no merezca elogios por tener una trama extremadamente simple pero a veces menos es más.  La película es una mucho mejor trabajada que Non-Stop, con mejor cinematografía y personajes no tan unidimensionales.  La acción va a un paso más deliberado del que estamos acostumbrados a ver en películas de acción moderadas.  Aún hay momentos intensos donde admito haberme retorcido de dolor pero no hay nada ultra violento a lo The Raid o Sabotage.  Me gusta ver que aún podemos apreciar el tono más oscuro de películas como 10 to Midnight y Thief en películas como esta, Killer Elite y  A Walk Among The Tombstones.  Esto crea un buen balance con las películas de acción hiperactivas que llevamos viendo hace quince años.  Las transiciones entre escenas a lo Crank o Grand Theft Auto V son el único exceso de edición moderna y no es algo que saque al espectador de la película.  Quizás la toma en cámara lenta que sale en el trailer de Neeson con la escopeta no sea nada original  pero que me parta un rayo si no se ve exageradamente cool cuando lo hace.  Fuera de esto, las escenas de acción son bastante limpias, lo cual agradezco luego de ver desastres como Brick Mansions y Getaway.

 

Lo que si es una mejora significativa en esta película en comparación al resto de la filmografía del director español es la química entre los actores, especialmente Neeson y Harris, y como el libreto – aunque súper sencillo – narra una historia mucho más interesante de lo que debería ser.  La rivalidad entre estos es acentuada por lo mucho que se quieren, lo cual añade peso a los personajes y hace que uno se interese en ellos.  Common es bastante amenazante en la película y es quien más me sorprendió.  A pesar de haber tenido roles que no le iban muy bien en el pasado, este interpreta a un asesino a sueldo que está detrás de los Conlon para asesinarlos en una forma bastante convincente y a tono con el resto del elenco.  Cualquier otro director hubiese tratado de hacerlo “mas calle” solo por ser un artista de hip hop.  Collet-Serra fué más cuidadoso y lo hizo ver como un asesino en sus cuarentas que no titubea a la hora de hacer su trabajo y esto es digno de reconocer.  El “robocop nuevo” (Kinnaman) luce tan monótono en la película que llega a un punto donde parece un adolescente en medio de una crisis edípica.  A pesar de que expande su rango de emoción en algunos momentos, el resto de la película está haciendo cucharita porque su papá lo abandonó y ahora tiene que guiar limosinas para mantener a la hija del Puma y sus hijos.  D’Onofrio en su papel del detective Harding es una versión más antipática del Robert Goren de Law & Order, lo cual es el fruto de toda una vida tratando de encarcelar a Jimmy Conlon.  Cada personaje muestra alguna falla que los hace ver como personas común y corrientes y no como dioses que absorben balas y no necesitan mostrar sus emociones.

 

Para ser una película de la cual me enteré que existía hace dos semanas, Run All Night es una sorpresa placentera que complacerá a los fanáticos del buen cine de acción.  No es nada especial, y quizás su trama se reduce a “vamos a tratar de no morir antes de que salga el sol”, pero es una buena razón para pasar dos horas en el cine en lo que llega Mad Max: Fury Road.

 

 

Héctor Bauzó Lago (@hectorlaparka)