Electric Boogaloo: The Wild, Untold Story of Cannon Films

Reseñas

Celebramos el lanzamiento del esperado documental sobre Cannon Films, y te damos nuestras razones para que no te lo pierdas.

Martes, 29 de Septiembre de 2015
Cero comentarios

Auspiciado por:

En diciembre del 2011, Drafthouse Films anunció que distribuiría en los Estados Unidos el más reciente trabajo del director Mark Hartley, quien se ha dado a conocer primordialmente por una serie de documentales sobre las industrias del cine de género. Primero con el dedicado al cine creado en Australia en los setentas y ochentas (Not Quite Hollywood: The Wild, Untold Story of Ozploitation!), seguido por uno sobre el cine creado en las Filipinas en las mismas décadas (Machete Maidens Unleashed!). En el anuncio, se informó que Hartley estaría mirando hacia America en su nuevo filme, específicamente al trabajo del Cannon Group, la legendaria compañía de los primos Menahem Golan y Yoran Globus, que marcó un hito en la década de los 80 con la cantidad de películas de bajo presupuesto que crearon, sus nebulosas prácticas de negocios y su ambición sin límites. Titulado Electric Boogaloo en honor a una de las más icónicas películas de Cannon Films, el documental se convirtió rápidamente en uno de los filmes más esperados por los fanáticos acérrimos del cine de género. Después de años de espera, al fin llega a nosotros el documental, pero no de la mano de Drafthouse Films, sino distribuido por RatPac Entertainment, compañía de producción del director Brett Ratner (Tower Heist, la serie de Rush Hour).

En los pasados meses, mientras hacía su paso por diferentes festivales de cine, se han ido publicando varias reseñas sobre el documental en páginas especializadas. Nosotros, sin embargo, nos enfocaremos en darte nuestras razones por las que este documental es uno que no te debes perder.

 

Algunos de los 'flops' de Cannon

Algunos de los ‘flops’ de Cannon

4. Cuenta fascinantes historias sobre los fracasos taquilleros (y algunos éxitos creativos) de Golan y Globus
La historia de Cannon está repleta de películas con todo tipo de presupuestos, cuyos creadores esperaban fueran éxitos fenomenales, pero no lo lograron. Desde el desastre del musical The Apple hasta la adaptación en vivo de Masters of the Universe o Superman 4: The Quest for Peace, Electric Boogaloo está repleto del tipo de relatos que nos encanta escuchar a los fanáticos sobre cómo las producciones fracasan. Puntos extra cuando son los mismos actores quienes relatan las fatalidades, como Bo Derek hablando de Bolero o Richard Chamberlain y su saga encarnando a Allan Quatermain.

Menahem Golan y Yoram Globus

Menahem Golan y Yoram Globus

3. Sirve como ejemplo de como NO correr un estudio de cine

 

Golan y Globus eran harto conocidos como unos individuos bien tacaños frugales a hora de producir. Su frugalidad, sin embargo, de la mano de su insaciable deseo de producir cada vez más y más películas que no tenían el éxito avasallador esperado, los llevó al fracaso económico de manera veloz. Mientras uno de ellos producía filmes que no dejaban dinero en taquilla, el otro compraba cadenas de teatros de cine en muchos otros países, haciendo que su compañía sangrara efectivo a borbotones. Su voraz manera de hacer negocios, donde vendían en mercados internacionales filmes que no habían producido aún, con sólo tener un afiche y un vago cuento de la trama, es a partes iguales admirable en su desfachatez y completamente deplorable. El documental tiene múltiples ejemplos de éstas prácticas de negocios que resultaron ser insostenibles.

Turbo y Ozone en Breakin' 2: Electric Boogaloo

Turbo y Ozone en Breakin’ 2: Electric Boogaloo

2. Pone en manifiesto como Cannon ayudó a definir la cultura popular de los 80

 

Una de las ventajas que tenía el frenético tren de producción de Cannon es que se prestaba para abordar temas culturales corrientes en el tiempo como pocas compañías de cine lo hicieron. De cierta forma, con Breakin’ y su secuela Breakin’ 2: Electric Boogaloo, pusieron su grano de arena y ayudaron a catapultar el hip hop hacia el mainstream mundial. Sus películas de ninja, incluyendo la legendaria “trilogía” con Sho Kosugi (que exploráramos en un episodio pasado de nuestro podcast Desde el Vórtice) hizo al ninja popular en la década. Sus filmes de acción, como las secuelas de Death Wish o los filmes de Chuck Norris, dicen mucho sobre una nación americana gradualmente más conservadora y violenta, mientras que el afán de Golan y Globus por incluir escenas más sexualmente explícitas en los filmes responden a la creciente sexualización de los medios en la década. Y sin hablar que la increíble cantidad de producciones que crearan en tan poco tiempo sirvieron para nutrir los estantes de los clubes de renta de vídeos, lugares donde muchos de nosotros tuvimos nuestros primeros encuentros con estas películas.

Logo de Cannon Films

Logo de Cannon Films

1. Es, al fin y al cabo, una historia sobre el amor al cine (y como hay amores que matan)

 

Cuando echamos a un lado todas las quejas sobre su manera de trabajo y diferencias de opiniones, casi todos los entrevistados en el documental coinciden con que Menahem Golan y Yoram Globus amaban el cine como pocos de sus contemporáneos. Su historia, desde su desarrollo como cineastas en Israel hasta sus momentos más fastuosos como lo prominente de sus afiches y anuncios en los festivales de Cannes en los 80, está plagada de un amor incondicional por la magia del cine que es difícil de negar. Golan y Globus adoraban el proceso creativo y la producción cinematográfica, y el documental lo deja claro. En momentos donde los estudios de cine que quedan se enfocan primordialmente en sus creaciones que dominarán la taquilla en verano y navidades, con poco riesgo a nivel de temática, Electric Boogaloo nos muestra como era la vida cuando se amaba el cine, y como ese amor mató a Cannon Films.

 

 

 

(Electric Boogaloo: The Wild, Untold Story of Cannon Films está disponible en DVD de manera individual, o como parte de un paquete de películas de Cannon que incluye Missing In Action, Invasion USA, Cobra, The Delta Force, Masters of the Universe, Over the Top, Bloodsport, The Hitman y Hellbound. )

 

José “Pepe” Pesante