Doble tanda VOD: Bloodsucking Bastards y Cooties

Reseñas

Reseñamos dos comedias de horror perfectas para una doble tanda en octubre: Bloodsucking Bastards y Cooties.

Martes, 6 de Octubre de 2015
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(Nota del editor: El cine de horror siempre se ha nutrido de maneras alternativas de distribución, desde distribuidores independientes llevando sus productos a los auto cinemas (drive-in theaters) de los 50 y 60, hasta los filmes direct-to-video que surgieran como populares en la década de los 80. En el siglo 21, éstas tendencias son por el video on demand o VOD, posiblemente el más ubicuo de los sistemas para poder disfrutar de contenido. Aun con la tremenda popularidad del formato, muchos filmes pasan desapercibidos, y queremos, con nuestra Doble tanda VOD, darles más reconocimiento.)

 

Justo a tiempo para el mes de octubre, momento del año donde todo el mundo recuerda que existe cine de horror, echamos un vistazo a dos tremendas películas altamente recomendadas para fanáticos de la sangre en la pantalla grande (o chica). En ellas, se les da interesantes giros a villanos perennes del terror: los vampiros, los zombis, y los niños malévolos.

 

Afiche promocional del filme Bloodsucking Bastards.

Afiche promocional del filme Bloodsucking Bastards.

Comenzamos con Bloodsucking Bastards, filme escrito por un colectivo de comedia de Los Angeles que se hace llamar Dr. God, y dirigido por uno de sus miembros, Brian James O’Connell. En ella, Fran Kranz (Cabin in the WoodsDollhouse)encarna a Evan, un mediocre gerente de ventas para una compañía de telemercadeo a quien nada le sale bien: sus compañeros de trabajo son unos ineptos, su novia Amanda (Emma Fitzpatrick) lo dejó, y es sustituido en su puesto por Max (Pedro Pascal, Game of Thrones), su rival de años universitarios. Eso, y resulta que Max es un vampiro dispuesto a literalmente eliminar a todo el que no cumpla con las cuotas de ventas. Se desata entonces una serie de eventos que llevarán a un inevitable encuentro entre Evan y Max por el futuro de la compañía…y por sus vidas.

 

Sería bastante fácil decir que este filme es una mezcla entre The Office y Shaun of the Dead, y si es cierto que comparte varias características con ambas creaciones, una comparación más apta para el lado humorístico de Bloodsucking Bastards sería otra serie televisiva sobre trabajar en una oficina, Workaholics. Preocupado más por humor de corte inmaduro que observacional, igual logra buenísimos momentos que sacan carcajadas plenas, definitivamente impulsado por muy buenas actuaciones por su elenco. Kranz y Pascal cargan con el filme de manera sólida, con actuaciones que muestran que se disfrutaron el proceso. Una vez los vampiros son descubiertos, comienza a correr la sangre a borbotones, otro de los aciertos del filme. El vampirismo es tratado de manera jocosa pero efectiva, mofando muchos de su tropos clásicos para el beneficio de la trama.

 

 

Afiche promocional del filme Cooties

Afiche promocional del filme Cooties

Cooties, por su parte, hace de los niños los villanos, cuando un virus causado por comida defectuosa de cafetería convierte a los pequeños en voraces zombis que amenazan la vida de todo adulto que les rodee. Clint (Elijah Wood), un tranquilo escritor quien se encuentra fungiendo como maestro sustituto, debe sobrevivir no sólo a los pequeños infectados, sino a un estrambótico grupo de colegas con exuberantes personalidades, además de un triángulo amoroso entre Lucy (Alison Pill) su compañera de estudios de décadas pasadas, y su novio actual,el  jock Wade (Rainn Wilson). El elenco también incluye a comediantes que hacen el salto de la televisión al cine como Jack McBrayer y Nasim Pedrad, además del director/actor Leigh Whannell, quien co-escribió el filme.

 

Así como Bloodsucking Bastards es primordialmente una comedia con elementos de horror, Cooties es un filme de horror con elementos comédicos, que respeta y sigue los tropos de historias de zombis casi al pie de la letra. Esa familiaridad, sin embargo, le permite brillar al divertirse con ciertos detalles como lo son el método de infección, quiénes pueden convertirse en zombis o no, o cómo sobreviven al ataque de los diminutos asesinos. la dirección de los novatos directores Jonathan Milott y Cary Murnion está bastante bien lograda, trabajando con eficacia tanto los efectos especiales sangrientos como los momentos más conmovedores. El trabajo del compositor Pepijn Caudron, también conocido como Kreng, es uno fenomenal, con sonidos sintetizados que evocan la música incidental del clásico horror italiano zombi o el cine de horror americano de los 80, mientras crea una atmósfera única para el filme que termina siendo uno de sus mejores aciertos. Si, el filme agarra libremente de previos trabajos del canon zombi, pero el producto final es uno que es más que la suma de las partes que emula y respeta. Además, en Vórtice siempre seremos admiradores de la incursión de Elijah Wood al género del horror.

 

 

Ambos filmes están altamente recomendados, y se encuentras disponibles en diferentes plataformas de VOD.

 

-José “Pepe” Pesante