Hace unos días, el equipo de Vórtice Online salió al cine a ver la película The X-Files: I Want To Believe. Esta ha sufrido de pobres reseñas, que posiblemente hayan ayudado a que la recepción en taquilla no haya sido la que esperaba el estudio 20th Century Fox.
La película sí funciona si se es fanático de la serie que se presentara desde el 1993 al 2002. Resulta una experiencia que recompensa a los mas die-hard fans por dar un vistazo a qué ha sucedido en las vidas de Fox Mulder y Dana Scully desde que los vimos por última vez en el finale de la serie hace 6 años.
El formato de TXF:IWTB se adhiere a la fórmula de los episodios stand-alone de la serie, es decir, los que no forman parte del arco de mitología que envuelve la conspiración gubernamental para encubrir la presencia de extraterretres (arco que se volvió extremadamente confuso después de la 6ta. temporada de la serie, y que puede ser explicado mejor aqui). Estos episodios, conocidos por los fans como los Monster-Of-The-Week episodes (monstruo de la semana), o MOTW, siempre tuvieron la cualidad de ser los que le dieron a la serie su fama de atmósfera oscura y elementos visuales que eran de calidad cinemática, para el momento que se realizaron para televisión. La mitología le daba la razón de ser a los personajes, mientras que los MOTW la daban a la serie el tono, que ha sido uno de los más influenciales para las series televisivas modernas.
Pero bueno, a la película. Siguiendo la fórmula arriba mencionada, es un thriller de muy buena calidad, donde se tocan los “misterios” de las habilidades psíquicas, los experimentos científicos clandestinos, mutaciones, en fin, ingredientes clásicos de la serie en su prime. Muchos reseñistas que escribieron negativamente de la película aluden al hecho de que esta temática convierte a IWTB en un episodio extendido, y de hecho, lo es. Y desde nuestro punto de vista, éso no es algo malo. Permite un vistazo a un tiempo donde no abundaba en la cultura popoluar el gore excesivo de series como CSI o los twist endings de series como Heroes o Lost. Donde la historia respira y se resuelve, quizas no 100% satisfactoriamente, tal vez con giros del libreto algo convenientes, pero funciona.
La atmósfera que mencionamos se encuentra intacta en el episodio, aunque sí pierde un poco al ser trasladada a la pantalla grande. La música de Mark Snow, compositor original de la serie (incluyendo el icónico tema principal) es un acierto en casi toda la película (tuve un problema con algunas de las cuñas musicales al principio, se sentían más de summer movie que de TXF, pero luego se acomodaron a la trama y en las escenas de suspenso hicieron un trabajo más que efectivo.) La dirección de Chris Carter, creador de la serie, es simple y elegante, y aunque en algunas ocasiones da la impresión de que se podría hacer más visualmente, decide enfocarse en las actuaciones. El libreto, de Frank Spotnitz y Chris Carter, no es perfecto, pero tampoco es un desastre, y de hecho, trabaja bien las convenciones del thriller y, por supuesto, las características de los personajes de la serie que salen en la película.
Hablando de actores, el papel de Xzibit no es gran cosa, pasa sin pena ni gloria. Amanda Peet es preciosísima, pero parece tener una maldición encima con una racha de roles medio-medios. La interpretación de Father Joe que hace Billy Conolly es efectiva, aún si tiene momentos de menos impacto. Llegamos a los actores principales, David Duchovny y Gillian Anderson, retomando sus papeles de Mulder y Scully, respectivamente. Para un novato de The X-Files, puede ser un poco difícil entender la química de éstos personajes en la pantalla grande, pero personas que han visto la serie reconocerán la manera en la que se complementan estos personajes y las peculiaridades de sus acciones y decisiones, que son fieles al estilo original.
Esta mezcla de elementos hacen en última instancia, un filme que se presentaba como uno en que no hacía falta saber de la serie para disfrutarlo, pero que termina siendo una carta de amor a sus orígenes televisivos y se disfruta más si se sabe lo que han pasado Mulder y Scully para llegar aqui. Entré a la sala de cine queriendo creer, y salí creyendo, pero entendiendo porqué muchos han decidido no creer.















